En el extremo oeste de la isla, entre el cráter del volcán Rano Kau y el océano Pacífico, se encuentra el enigmático poblado ceremonial de Orongo, uno de los sitios más fascinantes de Isla de Pascua. Expuesto a los cuatro vientos, este lugar estuvo íntimamente ligado al culto del Hombre Pájaro (Tangata Manu), tradición que surgió tras la pérdida de influencia del culto a los moais.
Cada año, aquí se realizaba la gran competencia ritual que culminaba con la consagración del nuevo líder espiritual de la isla, en un escenario de paisajes imponentes y profundas leyendas.

